El Tribunal de Cuentas de la Municipalidad de Rosario comenzó a funcionar el 1 de enero de 1997, con la integración de todos los profesionales que fueron designados previo concurso público de antecedentes y oposición.

Tanto los Vocales, como el Fiscal de Cuentas y los diez Contadores Fiscales fueron seleccionados, y asumieron sus tareas dentro del marco de la Ordenanza Nº 6199/96 que ordena el texto de las Ordenanzas nº 5689, y 5728, ambas del año 1993. Después de tres años en que se redacta y aprueba la primer normativa que daría el marco Institucional al Organismo de Control Externo, se pudo poner en práctica la labor de la Institución. Fueron años de singular actividad por parte de quienes les interesaba poner en funcionamiento un Órgano que contemple las funciones de control a la actividad administrativa llevada a cabo por la Municipalidad de la ciudad de Rosario.

En el transcurrir del tiempo, se ha ido consolidando la idea de la existencia de un Órgano de Control, que por insertarse fuera de la Administración Ejecutiva, configuraría la primer experiencia para la ciudad. Tanto sus funcionarios, como los habitantes de la ciudad, de pronto se encontraron con el accionar del Tribunal de Cuentas, y pudieron empezar a percibir, que a partir de ese mismo momento, contaban con un grupo de profesionales que comenzaba una labor, que para nada iba a ser fácil. Una labor que necesariamente implicaba hacer docencia, vale decir, explicar y enseñar de que se trataba la Institución y cuál era su rol dentro del sistema democrático, vigente en el país desde hacía unos años.

La progresiva aceptación por parte de los funcionarios y empleados de todo el ámbito municipal, como así también el reconocimiento que la Institución comenzaba a tener en la ciudadanía, permitió comenzar a consolidar una estructura conformada esencialmente por recursos humanos seleccionados, de un grupo de personas que inicialmente estaban interesadas en participar de la conformación de la Institución. Se va tomando conciencia de los efectos positivos del control, pues quienes tienen la obligación y el deber de administrar los dineros públicos, saben que existe un seguimiento de su accionar, y por otro lado se dan cuenta que pueden contar con un grupo de profesionales que los asesorará en los temas que así lo requieran.

Obviamente, y dado por dos razones esenciales: una la magnitud del presupuesto municipal, y otra, la limitación en cuanto al número de profesionales asignados, la tarea del control es “selectiva”. Dicha selectividad responde a tener en cuenta elementos como ser los valores involucrados y/o los conceptos que generan el accionar de la Administración.

Cabe destacar que a medida que se avanzó en las tareas de control, se pudo experimentar el mejoramiento de los procedimientos administrativos, aunque en muchos casos con tardanzas muy importantes al momento se suministrar la información que se requería. No obstante ello, y con la buena predisposición y voluntad puesta de manifiesto por la mayoría de los funcionarios y empleados se pudo lograr resultados acordes a los objetivos que inicialmente fueron planteados. Así se han corregido defectos de procedimientos administrativos y se han modificado criterios que en forma errónea se venían aplicando.

La Institución comienza a ser conocida por su activa participación en el Secretariado Permanente de Tribunales de Cuentas de la República Argentina, concurriendo a sus reuniones anuales, y sosteniendo un vínculo muy importante con el resto de los Tribunales de Cuentas.

Es elocuente la importancia que adquiere la selección mediante concurso de los Vocales. Es el único Tribunal de Cuentas del país que generó este mecanismo de selección, y que le permite mantener total independencia con los diferentes sectores, objetos de control. La independencia es uno de los aspectos más trascendentes de un gobierno democrático, y ello se logra no solo con la selección de los Vocales mediante el mecanismo de concurso, sino también, la selección del resto de los funcionarios integrantes de la Institución.

Resulta oportuno destacar el progresivo mejoramiento en los cursos de acción que se adoptan an las tareas de control que se ordenan, en virtud a la paulatina acumulación de antecedentes e Informes que sirven de base para futuros trabajos, como así también para formar la doctrina de la Institución.

Llegamos así al año 2004, en el cual ocurren dos hechos trascendentes, cuales son el llamado a concurso para la selección de las nuevas autoridades, atento a que las actuales estaban con mandato cumplido y prorrogado. Asimismo se aprueba la Ordenanza Nº 7.767, que regirá los destinos del Organismo, y en la cual se plasman varias modificaciones que hacen al desenvolvimiento del mismo y a las tareas de control.

Por Acta Nº 83 del 18 de febrero del año 2005, asumen las actuales autoridades del Organismo, todo acorde a los resultados del concurso y a las Resoluciones del Concejo Municipal. Después de sortear diversos procedimientos administrativos necesarios para la finalización del trámite, y mediante acta Nº 83 del 18 de febrero de 2005, asumen parte de las actuales autoridades; por Acta nº 84 del 4 de marzo de 2005, se integra la Vocal restante, quedando el Tribunal Municipal de Cuentas conformado por los VOCALES: C.P.N Efrén José Vera, a cargo de la Presidencia desde el día 5 de marzo del año 2005 ; C.P.N. Argentino Urbano Cancellieri y , Dra María Inés Velazquez; FISCAL DE CUENTAS: C.P.N Marina Beatriz Marsili.

Desde el mismo momento de su asunción, los profesionales antes mencionados, se propusieron diversas metas que hacen a desarrollar su labor de la manera más eficiente y eficaz posible. Para ello se plantearon cuestiones que tuvieron que ver con el mejoramiento de las relaciones internas, es decir, con todos los restantes funcionarios y empleados y con todo el ámbito de la Municipalidad de la ciudad de Rosario.

Si bien era cierto que la Institución se había consolidado con el transcurso del tiempo, no era menos cierto que había que elaborar una estrategia acorde con los tiempos que corren. Para ello se puso como objetivo básico, la necesidad de generar un ambiente de trabajo en el cual, controladores y controlados, entiendan que cada uno cumple con un rol; que el mismo debe ejecutarse de la mejor manera posible, pues de ello depende el éxito o el fracaso de las Instituciones. Que era necesario restaurar las relaciones que podían estar fracturadas; que era necesario que quien tiene a su cargo la ejecución del presupuesto municipal, entienda que en el Tribunal de Cuentas tiene un grupo de profesionales, cuya funcionamiento es velar por el cumplimiento de sus obligaciones, pero que mucho más allá de la tarea represiva, estaba la acción preventiva, la acción de retroalimentar los sistemas de ejecución, única garantía de subsistencia de los órganos de control.

Así en el comienzo de su actuación, se pusieron de manifiesto diversas circunstancias que hacían a lograr un verdadero trabajo en equipo; a una intensa y eficaz relación con los controlados; a una efectiva participación en reuniones de trabajos, cursos, jornadas, talleres y congresos, todos relacionados con lograr el mejoramiento de las tareas de control y esencialmente, la inserción de la Institución en cada uno de las personas que trabajan en la misma, en la Municipalidad y en la Sociedad toda.

Se hicieron reuniones protocolares con el señor Intendente Municipal, Secretarios, autoridades de los Organismos Descentralizados, nuevo Presidente del Concejo Municipal y otras autoridades de distintas Jurisdicciones.

Se procedió a modificar el Reglamento Interno de la Institución, el que quedó plasmado definitivamente y vigente a la fecha, en la Resolución Nº 032-05 del TMC.


Se aprobó la Resolución Nº 033-05, la que establece la creación de las Vocalías, con la asignación de las distintas Jurisdicciones sujetas a control y los nuevos procedimientos de control, a efectos de hacer más ágil y ordenada las tareas. Se parte de la premisa de mantener una presencia mejor configurada y mucho más evidente, entre las Jurisdicciones y los Contadores Fiscales, Fiscal de Cuentas y Vocales.

Se mantuvo la participación en todas las reuniones organizadas por el Secretariado Permanente de Tribunales de Cuentas, Órganos y Organismos Públicos de Control Externo de la de la República Argentina. Asimismo se participó en Talleres, Cursos y Congresos en donde se trataron y se debatieron temas relacionados con la s funciones de la Institución.

Se adquirieron nuevos equipos informáticos, se produjo la incorporación de un pasante en el área de Informática; se mejoraron sistemas y la conexión a banda ancha Internet, tan importante en estos tiempos.


Se logró la asistencia permanente de la Dirección General de Informática, a través de la Secretaría del área y de los responsables directos de la misma, lo que permitió lograr cumplir con los objetivos propuestos en dicha materia.



 
Tribunal Municipal de Cuentas de Rosario
 
Soporte Informático: informatica@tmcrosario.gov.ar